Patrimonio segoviano en América

Patrimonio segoviano en América

Tres joyas de arte español que nadie reclama brillan en Nueva York con pocas posibilidades de retornar a su lugar de origen.
 
Son la capilla románica de Fuentidueña (Segovia), los sepulcros góticos de los Condes de Urgell (Lérida) y el patio renacentista del castillo de Vélez Blanco (Almería), todos ellos trasladados por piezas hasta Estados Unidos y que hoy se cuentan entre las obras mayores que exhibe el Metropolitan Museum, sea en su sede central o en su «sección medieval» de The Cloisters, al norte de Manhattan.
 
En los tres casos se repite una historia muy conocida en los museos estadounidenses cuando se trata de arte europeo: las obras no son fruto de ningún saqueo, bien al contrario: fueron «salvadas» del abandono o la ruina, y además compradas con dinero contante y sonante mediante un contrato.
 
«Son casos perdidos. Primero, el derecho nunca se aplica de forma retroactiva, y segundo, todo se hizo de manera estrictamente legal. -reconoce a EFE Miguel Ángel Cajigal, especialista y divulgador español sobre el patrimonio- Aunque sean injusticias éticas o morales, no se puede hacer prácticamente nada (para recuperarlos)».
 
UN ÁBSIDE CAMBIADO POR UNAS PINTURAS
 
Si bien la mayoría de piezas salieron de España en el primer tercio del siglo XX, antes de que en 1933 se aprobase la primera Ley del Tesoro Artístico español que puso cierto orden en el patrimonio, uno de los casos más flagrantes remonta solo a 1957, cuando el ábside de Fuentidueña (siglo XII) fue desmontado piedra a piedra.
 
Salió luego, empaquetado en varios palés de madera, hasta Estados Unidos y fue vuelto a montar en The Cloisters. Su estatus es el de «un préstamo a largo plazo» sin fecha de vencimiento.
 
¿Qué recibió España como pago? La devolución de unos pocos frescos de la ermita mozárabe de San Baudelio de Berlanga (Soria), que en 1925 habían sido vendidos por los vecinos -ellos usaban el templo como establo- al anticuario italiano Leon Levi, quien luego los vendió a varios clientes en EE.UU.
 
El trueque ni siquiera incluyó todos los frescos: The Cloisters, de hecho, se quedó algunos de los más valiosos, como el de El Dromedario o el de Las Tentaciones de Cristo. El Museo del Prado, donde fueron esos pocos frescos, no tiene abierta ninguna reclamación con el MET, según dijo a EFE un portavoz de la pinacoteca.
 
Un cambalache de ese tipo sería hoy impensable, pero en 1957, un régimen franquista deseoso de salir del aislamiento internacional estaba dispuesto a todo con tal de agradar a Estados Unidos: hasta el ministro de Exteriores de Franco Alberto Martín-Artajo intervino para allanar el terreno.
 
Y, todo hay que decirlo, la iglesia de San Martín de Fuentidueña (donde hoy viven menos de 150 personas) se caía a pedazos. Tan es así que la propia página web del ayuntamiento (www.fuentiduena.es) incluye un vídeo donde el MET relata la heroica tarea que supuso la «salvación» del ábside del templo.
 
 
 
 DETALLE_DEL_INTERIOR_DE_LA_IGLESIA_DDE_SAN_MIGUEL_FUENTIDUEÑA_retocda.jpg
 
Fuente: El Adelantado de Segovia